El mismo amor, la misma lluvia

de Juan José Campanella.

Martes 14 de Noviembre
16:00 y 18:30 horas

Entrada Liberada



¿Y la misma Argentina…?

Corporación Cultural Arte+ lo invita a ver “El mismo amor, la misma lluvia” (Argentina, 1999), de  Juan José Campanella. Con Ricardo DarínSoledad Villamil, Ulises Dumont, Eduardo Blanco, Alfonso De Grazia, Alicia Zanca, Graciela Tenenbaum.

Duración: 112 minutos.

Galería Patricia Ready (Espoz 3125, Vitacura. Teléfono: 22953-6210).

 

SINOPSIS:
Encuentros y desencuentros de una pareja, Jorge y Laura, en el contexto social de la Argentina de los años ochenta; represión del gobierno militar, la guerra de las Malvinas, retorno de la democracia, crisis económica y la llegada de Menem al poder. Jorge (Ricardo Darín), de 28 años, es una joven promesa de la literatura argentina, aunque en realidad vive con los cuentos románticos que escribe para una revista de actualidad. Una noche conoce a Laura (Soledad Villamil), una soñadora camarera que sigue esperando el regreso de su novio, un artista que está montando una exposición en Uruguay y del que no tiene noticias desde hace meses. Laura y Jorge se convierten en pareja, y ella, convencida de que Jorge posee un gran talento, se empeña en que escriba literatura ‘de verdad’ (…). A lo largo de casi dos décadas, descubriremos las alegrías, las ilusiones, las desilusiones y la esperanza de estos dos personajes y su entorno, narrados con humor, emoción, grandes dosis de ironía y una pizca de sarcasmo. (FILMAFFINITY)

 

COMENTARIOS:

—Ángel Fdez. Santos en el diario “El País”: “Suave tragicomedia primorosamente hecha en clave y tono de comedia. Despide desde su arranque dolor y emoción, alegría y severidad (…) Una obra que se cierra con la misma maestría con la que se abre: en un prodigio de desenlace gradual”.

—Fernando Méndez-Leite en “Fotogramas”: “Lo mejor: el guión, las situaciones de comedia y los excelentes diálogos”.

—Tònia Pallejà en “Canalcine.net”: …“En definitiva, una película simpática, fresca y entrañable, que nos hará reír, reflexionar y emocionarnos al mismo tiempo. Se nota que Campanella trabaja largamente sus guiones, que hay un proceso de maceración, sin precipitarse a recoger la cosecha. El humanismo y el sentido del humor de este hombre se trasladan a sus filmes de forma manifiesta”.

—Luis Tormo en “Ecadenados.org”: “En definitiva, una película honesta, sencilla y bien realizada. No es poco”.