Mi padre y mi hijo

Çagan Inmak.

Martes 15 de mayo
16:00 y 18:30 horas

Entrada Liberada



Una película muy sencilla pero entrañable

Corporación Cultural Arte+ lo invitan a ver “Mi padre y mi hijo” (Turquía, 2005), de Çagan Inmak. Con Fikret Kuskan, Çetin Tekindor, Hümeyra Akbay, Serif Sezer.

Duración: 108 minutos.

 Galería Patricia Ready (Espoz 3125, Vitacura. Teléfono: 22953-6210).

 

SINOPSIS:

Sadik es un periodista de izquierda que vive en el Estambul de fines de los años 70. Los problemas políticos (un golpe de Estado el 12 de septiembre de 1980) y otros asuntos que descubrimos más tarde, le obligan a volver con su hijo a su lugar de origen. Ahí ambos se encuentran con el amor de una familia que los acoge con una emocionada alegría. El único que no acepta el regreso de Sadik es su padre, quien aún no le perdona haber estudiado periodismo en lugar de ingeniería agrícola para poder hacerse cargo de las tierras que tienen en su pequeño pueblo en la costa del Mar Egeo.

 

COMENTARIOS:

—Mario Arango Escobar en “Cineclub Virgilio Vargas”: “Çağan Irmak logra una propuesta ciertamente interesante, hecho que se advierte desde las primeras imágenes. El tono dramático de las secuencias iniciales logra sacudir al espectador. Este clima duro y doloroso va a conservarse durante todo el metraje, con un poco menos de intensidad, gracias a los toques de humor que el director ha logrado insertar con mucho acierto (…) Todo un acierto la inclusión de elementos llenos de fantasía, que el niño protagonista vive y sueña… Este recurso y la manera como está tratado, hablan de una gran sensibilidad por parte de Çağan Irmak para acercarse al mundo de la infancia (…) Un guión compacto y bien estructurado, espléndidamente puesto en escena, es el respaldo para el grupo de actores que encarnan a unos personajes llenos de humanidad, muy bien dibujados. (…) Para destacar, algunas escenas, como la proyección de la película casera, que nos llevan directamente a ese entrañable clásico, como es “Cinema Paradiso”. Igualmente llenas de poesía, las secuencia finales, en las cuales el niño conversa con su papá. En fin, una película sencilla, pequeña, casi humilde (…) sin el alarde de las superproducciones, una verdadera joya, de un director digno de tenerse en cuenta.

—Grandine en “Filmaffinity”: “Interesante propuesta, que si bien durante su inicio no se alza con la fuerza que debería tener, logra recobrarse durante un segundo tramo espléndido, en el que todo cobra una gravedad mucho mayor y, lejos de intentar resultar tremendista o sentimentaloide, se erige como un film compacto, bien trabajado”.