Timbuktu

de Abderrahmane Sissako

Martes 5 de diciembre
16:00 y 18:30 horas

Entrada Liberada



El nuevo colonialismo en África

Corporación Cultural Arte+ lo invita a ver “Timbuktu” (Mauritania-Francia, 2014), de Abderrahmane Sissako. Con Abel Jafri, Hichem Yacoubi, Kettly Noël, Toulou Kiki, Ibrahim Ahmed, Layla Walet Mohamed.

Duración: 97 minutos.

 Galería Patricia Ready (Espoz 3125, Vitacura).

SINOPSIS:

*Timbuctú, República de Mali, 2012. Basada en hechos reales. Kidane vive tranquilo en las dunas con su esposa Satima, su hija Toya e Issam, un niño pastor. Pero en la ciudad los habitantes padecen el régimen de terror impuesto por los yihadistas: prohibido escuchar música, reír, fumar e incluso jugar al fútbol. Las mujeres se han convertido en sombras que intentan resistir con dignidad. Cada día, unos tribunales islamistas improvisados lanzan sentencias tan absurdas como trágicas. El caos que reina en Timbuctú no parece afectar a Kidane hasta que mata a Amadou, un pescador que ha acabado con la vida de su vaca favorita.

COMENTARIOS:

—William Venegas en “La Nación” de Buenos Aires: “Cuando se escribe de un filme de tal calibre, en cuanto a su arduo compromiso social y profundo humanismo, uno desea tener palabras más convincentes para que todo lector asista a ver este cine de tan alta calidad (…) ‘Timbuktú’ oscila dentro del compromiso realista propio del documental y la recreación simbólica desde el campo de la ficción, donde la crueldad es llaga propia de paranoicos, el dolor humano es poesía de denuncia y la esperanza sigue siendo un canto rebelde”.

—Carlos Boyero en “El País”: “Es el retrato más escalofriante y con sensación de veracidad que he visto sobre el yihadismo (…) Es gozoso que esta película la haya realizado un musulmán tan inteligente como indignado”.

—Álvaro Casanova en “Cine Maldito”: “Se nota que Sissako sabe de lo que habla y, afortunadamente, será imposible malinterpretar sus intenciones: en todo momento resulta cristalino que una cosa es la actividad terrorista y otra muy diferente es la religión en la que se escudan para cometer sus actos. Es otra de las razones por las que, más allá de su mayor o menor valía cinematográfica, merece la pena concederle unos minutos de nuestra vida a esta película”.

—Luis Martínez en “El Mundo”: “Impactante (…) Es cine político, no tanto por la virulencia de lo que proclama, como por la insultante claridad de lo que enseña (…) una de esas películas necesarias”.

—Salvador Llopart en “La Vanguardia”: “Tiene la rara cualidad de lo sencillo cuando es esencial. A uno le recuerda el poder del Neorrealismo italiano, emocionante en su simplicidad”.

  A. O. Scott en “The New York Times”: “Una inquebrantable  y calladamente furiosa exploración de la vida bajo el régimen islamista radical. También cuenta algo importante sobre el poder, que incluso líderes no extremistas, elegidos democráticamente, harían bien en tener en cuenta”.

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*La zona pertenece al Sahël, una franja horizontal que se extiende por toda África más allá del Sáhara. Es una zona de expansión del Islam africano. De eso trata la película: de la destrucción de la cultura autóctona por parte de “misioneros” yihadistas recién llegados.