RECONOCIMIENTO AL EMPRESARIO Y FILÁNTROPO JUAN CARLOS YARUR REY

Junto con rendirle homenaje, a través de estas breves palabras queremos referirnos a la generosidad hacia el mundo de la cultura y las artes que marcó la trayectoria del destacado empresario Juan Carlos Yarur Rey.

Con gran visión de futuro, creía en el poder de la colaboración. Marcó un hito en compañía de su esposa Patricia, en aras de apoyar a los jóvenes talentos del arte contemporáneo. Promovió el desarrollo de nuevos artistas nacionales a través de becas y residencias otorgadas por los Proyectos de la Corporación Cultural Arte Más y de la Fundación Arte + (de la familia Yarur Ready), junto con impulsar la formación de audiencias y de nuevos públicos mediante la publicación de «La Panera», revista especializada y sin fines de lucro que figura hasta hoy como un regalo para la comunidad nacional e internacional, siendo distribuida de manera gratuita especialmente en centros culturales, blibliotecas, museos y colegios municipalizados. Contribuyó a fortalecer el acceso a la Educación Artística y al Derecho a la Belleza abriéndole espacio y dándole tribuna al teatro, a la danza, a la música con numerosos conciertos de gran nivel, sin dejar de lado esas inolvidables «Tardes de Cine» de entrada liberada, con una amplia convocatoria y de alto impacto entre los cinéfilos y amantes del cine arte, al punto de haberse ampliado la tradicional programación a dos funciones “a tablero vuelto” los días martes, en la Galería Patricia Ready, una de las más importantes de nuestro país y de América Latina.

Actor relevante en el ámbito empresarial, jugó un rol clave liderando diversos sectores de las industrias culturales, promoviendo junto a Patricia Ready la proyección e internacionalización de nuestros creadores emergentes y consagrados en las ferias más importantes del mundo, y posibilitando que artistas relevantes de la escena nacional representaran a Chile en las bienales más importantes del mundo, incluyendo a la Bienal de Venecia, un referente internacional del arte contemporáneo.

Es imposible olvidar el legado valórico y patrimonial de don Juan Carlos Yarur Rey, construido con esfuerzo, dedicación, trabajo, bajo el concepto de que los sueños hay que defenderlos y esforzarse para hacerlos realidad.

Sus gestos a lo largo de todos estos años son una demostración de esto.

Juan Carlos Yarur con sus nietas

Sentía un gran amor por Chile, no dudó nunca en colaborar con aquellos espacios de creatividad donde sintió que podía hacer un valioso aporte. Hombre de gran fe y convicción por apoyar a los demás, con arraigado sentido de la responsabilidad ayudaba a su parroquia, a los Jesuitas y a muchas otras congregaciones, pero también se esmeró haciendo mejoras en Valparaíso (declarado Patrimonio de la Humanidad desde 2003 por Unesco), o promoviendo el acceso a la Educación con importantes y notables donaciones a prestigiosas universidades del país, entre ellas, la Universidad de los Andes y la Universidad Alberto Hurtado.

Cabe resaltar su generoso respaldo al Centro de Envejecimiento y Regeneración CARE Chile UC, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, institución interdisciplinaria que combina la investigación biológica celular, aplicándola a problemas biomédicos de alto impacto económico y social, como es el caso de la Enfermedad de Alzheimer, la Hipertensión Arterial, el Cáncer, la Distrofia Muscular, el Infarto Cerebral, la Señalización Celular, el síndrome metabólico, entre otras.

Aportó de manera incondicional y sin ideologías, desde el corazón, a las personas e instituciones que sentía que lo necesitaban. Hacer felices a los demás era su forma de enfrentar la vida. Siempre se dio el tiempo para escuchar, observar, y ser una inagotable fuente de cariño con todos los que lo rodearon. El testimonio de ello quedó plasmado, por dar un ejemplo, en la Fundación Kellü, ayudando directamente a muchas familias, para generar impacto positivo en sus vidas a largo plazo.

Con un serio compromiso por integrar el concepto de sostenibilidad en su estrategia corporativa, a modo de proyectar una mejor calidad de vida para todos, cabe dar realce a su valiosa labor en apoyo al desarrollo de la Orquesta Juvenil de la Universidad Austral, y el soporte brindado al programa de formación musical de la emblemática Orquesta Juvenil de Curanilahue, con becas internacionales para nuestros jóvenes músicos.

Filántropo, importante coleccionista, amante del ballet y de la ópera, participó activamente en el desarrollo de la Corporación Amigos del Teatro Municipal. También apoyó al Teatro del Lago, con miras a articular los conceptos del arte, la innovación, la educación y el territorio.

Mecenas de la cultura y de las artes, reconocido por contener incondicionalmente la causa social, siempre marcó una diferencia por su cultura empresarial basada en sus valores de integridad, respeto y su amor por la excelencia.

Así fue don Juan Carlos Yarur Rey.

Juan Carlos Yarur y Patricia Ready durante el aniversario de 10 años de Galería Patricia Ready

Sus metas siempre estuvieron en línea con la misión que forjó desde su juventud, es decir, promover el acceso a la cultura y las artes, además de generar valor compartido con todos y todas de manera equitativa. De ello pueden dar prueba, la organización no gubernamental Desafío Levantemos Chile, a través de sus más diversas áreas de acción destinadas a ayudar a las comunidades de manera integral a lo largo de todo el país, o el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia Unicef, cuya misión consiste en cambiar la vida de miles de niños y niñas en situación de vulnerabilidad. Sin dejar de recordar su permanente gesto solidario hacia las fundaciones Nocedal, Ganémosle a la calle, Vivir Más Feliz y Fundación Las Rosas, entre tantas otras.

Especial mención merece su incondicional dedicación a la Fundación Nube, que alberga distintos programas educativos que buscan poner los recursos del arte contemporáneo al servicio de un aprendizaje contextual y significativo. Formada por un equipo interdisciplinario de profesionales vinculados al arte, el programa tiene por propósito la creación e implementación de actividades educativas que aprovechan las posibilidades del contexto —material, social y cultural— para el desarrollo de una creatividad expansiva en los niños.

Con su partida, para las organizaciones a las que aportaba se inicia una nueva etapa sustentada en sus principios, esos donde las metas cuestan y hay que empeñarse para ganarlas, donde hay que cumplir con la palabra, respetar a todos por igual, sin importar su condición social o económica, brindándoles espacios a las comunidades para que puedan convivir en diversidad, dando oportunidades a quienes más lo necesitan y, por sobre todas las cosas, manteniendo vivos los sentidos de identidad y de pertenencia sustentados en los valores de la familia artístico-cultural chilena.

Los artistas, formadores, emprendedores, creadores y colaboradores, no sólo lo reconocerán para siempre como una lección de fortaleza y honestidad, sino como un visionario que supo poner a la Cultura, las Artes y el Patrimonio de Chile, en el centro de sus preocupaciones.

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