En ésta su segunda exposición en la Galería, Patrick Steeger desplegará en la terraza y Sala Principal de la Galería, su nueva exposición “Si total aquí no hay nada”, parte de un gran proyecto multidisciplinar que reúne arte, territorio y conservación; proyecto que busca: “Mostrarnos que la regularidad de nuestros espacios es una ficción históricamente construida, un texto cultural que más que acercarnos a la realidad nos aleja de su creativo acontecer”, en palabras del artista. Es así como Steeger ha ido urdiendo una nueva trama donde el arte, la arquitectura y la conservación se entremezclan para formar un cuerpo de obra potente en su estética y profundo en su sentido: “La obra busca poner en valor el acto de mirar, detenerse, caminar y observar, el orden natural de las cosas y su ritmo”, señala el artista, reflexionando a través de su obra sobre el habitar y nuestro propio modo de acontecer en el mundo que, históricamente, ha sido subyugado por el pensamiento mecanicista post revolución industrial.

 

Con una larga trayectoria en las artes visuales, Steeger se ha destacado por una incesante búsqueda en todo lo referente a la investigación de infinitas formas de percibir y vivir el territorio. En esta ocasión su cuerpo de obra se compone de tres obras: “El paisaje es tan vasto que me tuve que perder para encontrarme” una bienvenida al vacío, está compuesta por 24 vitrinas que generan un paisaje que no vemos por su horizontalidad, pero que al acercarnos develan al espectador una gran diversidad de objetos, dibujos, observaciones y colecta de elementos de pequeña escala recogidos en salidas a terreno en colaboración con la bióloga Gabriela Zegers. Junto a ésta, utilizando el mismo recurso estético de lo revelado; “El árbol era tan grande solo vi su sombra” el artista construye una extensa línea compuesta de pequeñas ramas donde su invisibilidad, esta vez, es dada por su escala, y donde el espectador es nuevamente sorprendido, la línea pierde su orden geométrico para abrirse como un micropaisaje formado por diversos elementos vegetales (líquenes, esporófitos, hongos). Y por último “El habitar y nuestras relaciones con el orden natural”, semillas de madera como habitáculos de observación, una unidad de arquitectura portable que a su vez servirá como estación de residencias para artistas, poetas o científicos y público en general en lugares remotos de conservación.

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